- La pertenencia al sistema familiar -

Los diversos enfoques de Terapia Sistémica consideran al individuo como parte de algo mayor – un sistema – y no como una entidad separada. En todo sistema – físico, biológico, social, etcétera – operan unas leyes, y esto vale igualmente para los sistemas humanos, cuyas leyes guían nuestro comportamiento.

Desde este punto de vista, nuestras conductas, sentimientos y actitudes se pueden comprender mucho mejor cuando atendemos al sistema familiar del que formamos parte, y correspondientemente, la gran mayoría de los problemas psicológicos o dificultades que experimentamos, tienen su origen en nuestras historias y relaciones familiares.

Pues bien, si se está de acuerdo con esto último, habrá que pensar que será precisamente ahí, en el seno de nuestras relaciones familiares, donde podríamos encontrar las claves o los permisos necesarios para conseguir llevar una buena vida.

Cuando hablamos de sistema familiar – sistema de origen – en el marco del trabajo con Constelaciones, nos referimos más exactamente a los padres y hermanos de una persona, abuelos y tíos, en algunos casos hasta bisabuelos, y también a anteriores parejas de padres y abuelos, y a otras personas que por circunstancias extraordinarias hayan ingresado en el sistema, tales como víctimas o perpetradores de crímenes que hayan involucrado a alguno de los miembros ya mencionados.

Las leyes y regularidades que rigen los sistemas familiares, lo que Hellinger denominó “los órdenes del amor”, irán apareciendo poco a poco en apuntes del blog, y su comprensión es sin duda alguna uno de los mayores alicientes para asistir a los talleres. Su exposición sistemática es más compleja, escapa a las pretensiones de este apartado y se encuentra en casi todas las obras de Hellinger, tales como Los Órdenes del Amor, Reconocer lo que es, ó El Amor del Espíritu.