- Obstáculos y constelaciones -

Los obstáculos que aparecen en el camino. Aquí es donde las constelaciones familiares aparecen como una ayuda, como una herramienta más – de entre la nutrida caja de herramientas disponibles – al servicio de una buena vida. Es importante para mí destacarlo, y así lo hago: no es “LA” buena vida, del mismo modo como las constelaciones no son “LA” herramienta: son uno entre tantos recursos, con la vocación de respeto hacia el libre y singular desarrollo de cada persona.

Vamos centrando el cuadro. Puede que en un primer acercamiento la denominación “constelaciones” resulte un tanto desafortunada, e induzca a la persona que lo escucha o lo lee a imaginar a algún gurú de la astrología o a alguna escena de esoterismo. No es el caso, he de decir, sino que se trata de un recurso terapéutico, un tipo de terapia sistémica y fenomenológica, y el nombre de “constelaciones” adquiere su sentido una vez que se observa por uno mismo la manera en que este método trabaja.

Como ya he dicho fueron desarrolladas por el psicoterapeuta alemán Bert Hellinger, al que hago valer desde aquí mi más profundo agradecimiento, y sin lugar a dudas la mejor forma de entender las constelaciones familiares es participar en ellas asistiendo a un taller, pero aquí voy a intentar hacer algunas aproximaciones, situándolas en un contexto más amplio y acercándolas poco a poco.